jueves, 28 de febrero de 2013

Parejas y sociales. (Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia)

Salidas con amigos.. Ahh que lindo agarrar las calles un Viernes a la noche bien acompañado para pasar un buen rato. También, si estamos en pareja, podemos recurrir a las típicas (y en mi opinión bastante estúpidas) salidas de a 4... A cenar, al cine, al shopping, o simplemente a no hacer nada; solamente pasar un rato agradable con la gente que queremos.
Ahora bien: Supongamos que tenemos una buena amiga con la que pasamos el rato y de repente ésta aparece semi casada con un muchacho. Un buen día te ve sola y abandonada, sea por el motivo que sea, y te dice ¿Salimos un rato?, voy con (inserte nombre del susodicho aqui) pero no pasa nada, no vas a quedar colgada.
A duras penas aceptás la salida, con pocas ganas porque aunque te digan que no, te sentís desubicada igual. Te arreglas masomenos, te maquillas para dejar de parecer un mapache en celo, suspirás fuerte y salís a encontrarte con la pareja feliz con tu mejor cara de contenta. Al principio todo bien, te incomoda un poco que ellos vayan de la mano y vos vayas agarrándote del aire lo mejor que puedas pero nada mas. Después, supongamos que salieron a cenar, empiezan los arrumacos en medio de la mesa... cuchicheos y palabras raras que solo las parejas entienden, anécdotas que no te importan sobre como se conocieron y lo peor... los besos.
Agarrás el celular, tratas de agarrar WiFi en el restaurante y te mandas a la primer página que encontras sólo para no tener que verlos (lástima que no te podes colgar los auriculares porque sino tampoco los oirías). En caso de no tener WiFi solamente lees una y otra vez los mensajes de texto de hace mil años para pensar en otra cosa que no sea el ruido constante de besos que van y vienen... Por dentro tuyo decís: LA PUTA MADRE, YO SABIA QUE NO TENIA QUE VENIR!... Pasa la cena, el postre y te dicen de ir al cine.. automáticamente la respuesta es -No me siento bien, prefiero irme a mi casa porque tanto dulce en el postre me dio ganas de vomitar.
Te llevan a tu casa medio de mala gana porque les cagaste la noche, entrás, te pones el pijama y enseguida mandas en el DVD una película de romance de esas que te hacen correr el rimmel y agarrás una bolsa de pochoclos. NUNCA MAS.

Caso numero dos en el que no sobra uno sino unos cuantos, aunque es bastante similar al primero (pongamonos en situación por favor):

Reunión de amigos, algunos solteros y otros no. En este caso vos estás con tu pareja (no vamos a ser solteronas mas de una vez!). La cuestión es comer un asado y pasar un buen momento todos juntos. Listo? Estamos en clima? Ahora analicemos las diferentes situaciones que pueden darse en este caso y los diferentes tipos de pareja que podemos encontrar en estas reuniones benditas.

1. La pareja reciente: Son esos a los que les importa un pito que el mundo los esté mirando. No se separan ni siquiera para ir al baño y mucho menos les interesa incluirse en las conversaciones grupales porque estan demasiado concentrados en ellos mismos como para eso. Están mas pegados que siameses unidos por la nariz y los besos constantes y sonantes terminan por asquear al resto del grupo o simplemente provocar la ira de mas de uno. Es muy normal en este tipo de parejitas que se vayan temprano de la reunión (la cama los espera y eso es mucho mas importante) y suelen irse apresuradamente como si hubiera un incendio en alguna parte que tienen que apagar. La reunión termina hablando de lo insoportables que son y de que nunca mas los invitan a ninguna parte... Mentira porque eso jamas pasa y siempre los volves a ver.

2. La pareja peleadora: No hace cinco minutos que llegaron y ya se escucha un reto por parte de alguno de los dos. Se pasan la noche recriminándose cosas por lo alto, haciendo comentarios sarcásticos el uno al otro y por supuesto haciendo sentir incómodos al resto de las personas que están con ellos.Al principio los comentarios son solamente irónicos pero, a medida que la noche avanza, se empieza a armar una batahola espantosa en la que la mitad de los concurrentes al mitín quieren esconderse abajo de la mesa (vergüenza ajena se llama eso) y la otra mitad quiere tirarlos a ellos por el balcón, en caso de que haya uno. Nuevamente se repite el comentario acerca de no invitarlos nunca mas y de nuevo es mentira porque en la próxima reunión ahí van a estar. Lo bueno es que esta vez llevas el chaleco antibalas por las dudas.

3. La pareja materialista: Estos para mi son tan insoportables como las otras dos, con la única diferencia de que yo misma los ahorcaría. Son los típicos seres humanos que viven haciendo alarde de toooodo lo que tienen. No paran de hablar del auto que se compraron, nos muestran las fotos de las vacaciones en Hawaii y muchos etcs parecidos a este. Todo en su relación gira alrededor del dinero y las posesiones  Mas cosas obtengan, mas se aman entre ellos. Se aman es una manera de decir porque si alguno de los dos llega a tener una mala racha se convierten automáticamente en la pareja del caso numero dos. A estos dos mamertos nadie dice de no invitarlos, aunque seguramente así como tienen tantas cosas también son de avaros y no pusieron ni siquiera un chorizo en la parrilla.

En fín en toda reunión o salida en la que haya una pareja de por medio, o mas, pueden pasar este tipo de cosas. En la primera situación, salvo que sepa que la pareja con la que voy a salir no es de las desubicadas, felizmente salgo a donde sea sin problemas. En caso de ser de aquellas insoportables parejas melosas, prefiero quedarme en casa. En la segunda situación... nada se puede hacer, esa clase de personas siempre van a estar ahí recordándote lo bello que seria tener a mano una AK47 y acribillarlos a balazos.


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